Las Palmas, 3 de junio de 2026 – Una noche de aparente tranquilidad se convirtió en una escena de pánico en el residencial Las Palmas cuando una familia descubrió un reptil de gran tamaño deslizándose por el interior de su vivienda. El incidente, ocurrido alrededor de la 1:47 a.m., obligó a activar el protocolo de emergencia y generó alarma entre los vecinos de la zona.
Según el reporte oficial, Daniela López, de 38 años, se levantó a buscar agua en la cocina cuando se encontró de frente con una serpiente de más de dos metros de longitud que se movía lentamente por el pasillo de su casa. Su grito despertó inmediatamente a su esposo Carlos, de 42 años, y a sus dos hijos menores, Mateo de 9 años y Sofía de 6.
“Pensé que estaba soñando. Encendí la luz y ahí estaba, enorme, pasando justo al lado de donde juegan mis hijos durante el día”, relató Daniela visiblemente afectada a las autoridades. La familia actuó con rapidez: Carlos tomó a los niños y los resguardó en la habitación principal mientras solicitaba ayuda al número de emergencias.
Bomberos y personal especializado en control de fauna silvestre llegaron al lugar en menos de 12 minutos. Mientras tanto, varios vecinos del residencial encendieron las luces de sus viviendas y algunos salieron a las calles alertados por los gritos y el movimiento inusual. Las alarmas de emergencia del municipio se activaron ante la posibilidad de un animal peligroso en zona urbana densamente poblada.
Tras una exhaustiva búsqueda que duró aproximadamente 45 minutos, los especialistas localizaron al reptil enrollado detrás de la lavadora en el cuarto de servicio. Se trataba de una boa constrictor de aproximadamente 2,40 metros de largo y un peso estimado superior a los 15 kilogramos. Aunque no es venenosa, su tamaño representa un riesgo importante debido a su capacidad de constricción.
“Fue un ejemplar adulto y en buen estado. Logramos capturarlo sin herirlo y fue trasladado inmediatamente a un centro de rescate autorizado”, explicó el capitán Miguel Herrera, jefe del operativo.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado cómo el reptil ingresó a la vivienda. La principal hipótesis es que se trata de una mascota exótica que escapó de alguna residencia cercana. En los últimos dos años, el municipio ha registrado un incremento significativo en denuncias por tenencia ilegal de reptiles, muchos de ellos importados de forma irregular.
Carlos López, quien trabaja como ingeniero, señaló que días previos a este incidente habían notado ruidos extraños en el patio trasero y un olor peculiar, pero nunca imaginaron que se tratara de un animal de este tamaño.
El incidente ha generado preocupación entre los habitantes de Las Palmas. Varias familias han solicitado revisiones preventivas en sus hogares y han expresado temor ante la posibilidad de que existan más ejemplares en la zona.
Las autoridades ambientales y de salud han iniciado una investigación formal para determinar el origen del reptil y reforzar los controles sobre la tenencia de especies exóticas. Expertos advierten que estos animales, cuando escapan, pueden representar un peligro no solo para las familias, sino también para el ecosistema local si logran adaptarse y reproducirse.
Por el momento, la familia López se encuentra alojada temporalmente en casa de familiares mientras realizan una revisión profunda de su vivienda. Tanto Daniela como los niños han recibido atención psicológica preventiva debido al fuerte impacto emocional vivido.
Este caso se suma a una serie de incidentes similares reportados en diferentes zonas del país, lo que ha encendido las alarmas sobre la regulación insuficiente en la importación y posesión de mascotas exóticas.
Las autoridades hacen un llamado a la población a reportar cualquier avistamiento sospechoso y recuerdan que la tenencia de reptiles de gran tamaño sin los permisos correspondientes es una falta grave que puede acarrear multas importantes y responsabilidad penal en caso de incidentes.