Ciudad, 26 de junio de 2026 – Un video que se ha viralizado en las últimas horas ha desatado una fuerte ola de indignación en todo el país. En las imágenes se observa a un pastor, supuestamente durante un servicio religioso, acercándose de forma íntima a varias jóvenes, besándolas en la boca y abrazándolas mientras el resto de las presentes observa la escena.
Según testigos, el líder religioso argumentaba que “Dios le pedía orar a solas” con las jóvenes de la congregación. Estas supuestas sesiones privadas terminaban en comportamientos que han sido calificados como abusivos y completamente inapropiados para un ministro de culto.
En el video, que dura varios minutos, se ve claramente cómo el pastor se acerca a cada una de las jóvenes, las toma por la cintura o los hombros y les da besos prolongados en los labios. Algunas de las jóvenes parecen incómodas, mientras otras sonríen nerviosamente ante la situación.
La difusión del material ha generado cientos de miles de reacciones en redes sociales. Usuarios exigen que se investigue al pastor por posible abuso de poder, manipulación psicológica y acoso. Muchos han señalado que este tipo de conductas se esconden bajo el manto de la fe.
Organizaciones de defensa de los derechos de la mujer y víctimas de violencia religiosa han condenado enérgicamente los hechos. “Nadie, ni siquiera un pastor, tiene derecho a usar su posición para obtener favores físicos de las creyentes”, señalaron en un comunicado.
Hasta el momento, ni el pastor ni la iglesia a la que pertenece han emitido una declaración oficial sobre el escándalo. Se espera que en las próximas horas se pronuncien ante la presión mediática y las múltiples denuncias que ya estarían llegando a las autoridades.
Expertos en psicología religiosa advierten que este tipo de manipulaciones son más comunes de lo que se cree. Algunos líderes aprovechan la vulnerabilidad emocional y espiritual de sus seguidores, especialmente de mujeres jóvenes, para ejercer control y obtener beneficios personales.
El caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de mayor regulación y supervisión en las iglesias y congregaciones religiosas. Muchas voces piden que se implementen protocolos claros de protección a los feligreses, especialmente a menores y mujeres.
Mientras tanto, en las redes sociales continúan apareciendo más testimonios de personas que aseguran haber vivido situaciones similares en esa misma congregación. Algunas mujeres afirman que se sentían presionadas a aceptar las “oraciones especiales” por temor a ser excluidas del grupo.
Las autoridades locales han confirmado que ya se encuentran investigando el caso tras la gran cantidad de quejas recibidas. Se espera que en las próximas horas se cite al pastor a declarar y se realicen las diligencias correspondientes.
Este escándalo ha dejado una profunda decepción en muchos creyentes que confiaban en esta iglesia. La fe de las personas no debería ser utilizada como herramienta de manipulación ni mucho menos para justificar conductas inapropiadas.
La indignación es total. Lo que muchos creían que era un momento de oración se convirtió en un acto de abuso de poder frente a las cámaras. La sociedad exige respuestas claras y que se haga justicia.
¿Qué opinas de este tipo de situaciones? ¿Crees que debería haber más control en las iglesias? Comparte tu opinión de forma respetuosa en los comentarios.